lunes, 27 de agosto de 2012

La espera hoy

Hace mucho que no te escribo, mucho tiempo sin saber de ti y mucho tiempo de bendecir cada día que Dios te regala de vida. Mi felicidad no se basa en ti, pero estoy dispuesta a compartirla contigo. Te he visto tantas veces a través de estos años y a la vez no te conozco. ¿Me esperas? ¿Me conoces? ¿Me aceptas? Tantas preguntas en mi cabeza y aun guardas silencio. Tengo tantas ganas de hablar contigo, de tu abrazo y que me mires como solo tú sabes. Necesito T, que estés conmigo.